El perro del hortelano. Lope-Entrevista Imprimir
Escrito por José Ramón Díaz Sande   
Domingo, 23 de Octubre de 2016 15:34

EL PERRO DEL HORTELANO
EL DILEMA ENTRE HONOR Y AMOR LIBRE

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FOTO: marcosGpunto 

El perro del hortelano de Lope de Vega resucitó con la película de Pilar Miró. Una resurrección un tanto complicada. Gerard Depardieu había interpretado en cine Cyrano de Bergerac con una novedad: el texto era en verso. No se pensaba que cine y verso formasen un buen maridaje, pero nos equivocamos. Aquello funcionó. Pilar Miró volvía a la misma andada: cohabitación de cine y verso. Fue también un éxito.

DOS AÑOS EN UN CAJÓN

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  FERNANDO CONDE
FOTO: www.madridteatro.net

Según Fernando Conde, que en esta versión interpreta al Conde Ludovico y en la cinematográfica al Tristán, la llegada a ese éxito tuvo su tortuoso caminar:

  • Una vez acabado el rodaje nadie daba un duro por El perro del hortelano. Los nuevos productores cinematográficos del Nuevo Cine Español, lo digo entre comillas, se permitieron el lujo de, para mí una joyita, tenerlo en un cajón dos años. No creían que el verso fuera a funcionar. "Una cosa en verso, ¡bah!…", hasta que, por casualidad, en un Festival de San Sebastián y fuera de concurso la presentaron en la sección Zabaltegui, la sección abierta. Ante la sorpresa de todos aquello fue un "bravo, bravo, y bravo", hasta el punto que obtuvo 6 Goyas y estuvo en cartel en Madrid un montón de tiempo. Ahora en televisión la reponen cada dos por tres. Fue una experiencia extraordinario. El cine es cine y esto es teatro. Visones completamente distintas. el montaje que ha hecho Helena Pimenta con la visión de Pilar Miró, ambas respetabilísimas y ambas extraordinarias. Pilar tenía un proyecto en mente que era haber hecho una Trilogía sobre Lope de Vega: una comedia, El perro del hortelano; una tragedia, El castigo sin venganza, y dudaba entre un drama rural y El caballero de Olmedo. Con esto quiero hacer un recuerdo a Pilar Miró.        

Helena Pimenta, directora artística de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y directora de este montaje, observa que en su montaje hay guiños hacia el talento de la versión de Pilar Miró. Destaca la interpretación de Fernando Conde en Tristán.

  • Lo vi en la película y dije ¡"Dios mío!, qué Tristán, y ahora qué Ludovico.
  • El Ludovico lo hizo en la película Don Rafael Alonso - añade Fernando Conde.
  • Pilar Miró le hizo un gran favor a nuestro teatro clásico, porque esta obra se dimensionó al gran público. A partir de ahí al hacerla en teatro se convirtió en algo difícil, porque el cine tiene los primeros planos, el palacio de Sintra (Portugal) con los maravillosos azulejos azules y blancos. Aquí le hemos puesto más gris y más blanco todo, y el iluminador Juan Gómez Cornejo se encarga de darle color. 

A nivel personal este título lo tengo asociado al director José Luis Alonso Mañés (1924 - 1990). En una entrevista que le hice en 1980 cuando dirigía Panorama sobre el Puente de Arthur Miller, en el Teatro Marquina. En España no lo dirigió, pero cuando estudiaba en París, fue ayudante de dirección de un montaje en esa ciudad.

EL ALCALDE DE ZALAMEA ABRE LA TEMPORADA DE LA CNTC
EN EL TEATRO ARRIAGA DE BILBAO.
EL PERRO DEL HORTELANO
EN  EL TEATRO DE LA COMEDIA DE MADRID

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  FERNANDO CONDE
FOTO: marcosGpunto

El perro del hortelano, en versión de Álvaro Tato, abre la temporada del CNTC en Madrid, aunque ya se inició la temporada con El alcalde Zalamea (CLIKEAR) en el Teatro Arriaga de Bilbao. En 2011 Eduardo Vasco, director artístico entonces de la CNTC, ya lo puso en escena. La razón de que la misma compañía vuelva a él, según Helena Pimenta, se debe a que

  • cinco años son muchos sin ponerlo. Hay nuevas generaciones que no la han visto. Seguimos el canon de la CNTC seis años ya son muchos sin representación de un título. Por un lado en el afán de ofrecer el repertorio al público título principal del canon es una de las obras que montar. Por otro lado la pasión y la ilusión y el gusto por la obra. Después Lope. Yo llevo dos Calderones, un Rojas Zorrilla y un Ruiz de Alarcón. Ya me tocaba Lope. La tragedia con El Alcalde y ahora la comedia. En un equipo como el nuestro necesitamos indagar en dos estilos distintos. Estas son las razones fundamentales, pero sobre todo el gusto y la necesidad de indagar en otra política. En mi reflexión personal con la compañía, parte de que encanta, es que las cosas están yendo muy bien y esta obra se prestaba a ser un lugar de búsqueda otra vez de la inocencia por lo hermosa que es en el reconocimiento de la pasión, de los errores, de las debilidades, de las fragilidades del amor y por ese lirismo y esa comicidad que posee. siempre hay varias razones. como directora de la Compañía creo que es obligatorio y como directora del espectáculo es una belleza a ofrecer hoy.

EL PERRO DEL HORTELANO
ES BRILLANTE, ENÉRGICO, SENSUAL,
UNA POESÍA GIGANTE

Centrada en el espectáculo Helena Pimenta subraya que este montaje

  • lo hemos construido con enorme pasión y con una gran laboriosidad. Ha sido muy complicado de hacer, pues aunque parece sencillo, no lo es. Es vital, es brillante, enérgico, es sensual, una poesía gigante…, pero muy complicado a la hora de resolverlo en escena. Es una obra mítica, sobre todo, desde que se hizo la película de Pilar Miró, que, por fortuna, está en el imaginario colectivo, pero tiene que ser mirada con ojos distintos, sobre todo, si se hace desde el teatro. Para mí, es una de las comedias más importantes y de mayor personalidad que tiene Lope. Ya se nota al leerlo, pero al montarla es algo mucho más especial. El problema es cómo combinar los cambios de tono, de lenguaje, los aspectos líricos con los cómicos, las contradicciones, los temas puestos en valor que unas veces son la amistad y otras la traición o el amor y desamor. Son antítesis constantes desde el principio al fin. Ningún personaje es bueno o malo, sino que aman y luchan por su identidad. Por encontrarse a sí mismos, tema característico de las comedias de la época, ya desde Shakespeare. A veces se busca donde no está en la sociedad. La sociedad le ha asignado un papel como es el caso de Teodoro (Rafa Castejón), el cual no puede estar en la clase alta, y, sin embargo, su deseo más profundo está en pertenecer a otra clase, y viceversa. Diana (Marta Poveda) no se siente a gusto con el corsé que le ha puesto la sociedad en la que ella tiene poder como Condesa.

Este deseo de cambiar de espacio, y la estructura que no les permite cambiar o vivir la libertad, Helena Pimenta lo destaca como

  • un tema prioritario de la misma manera que la búsqueda de la identidad.  También lo es el cambio de tono constante de lo lírico a lo cómico o a situaciones más dramáticas.

EL AMOR EN SUS DIVERSAS MANIFESTACIONES

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HELENA PIMENTA
FOTO: www.madridtatro.net
 
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ÁLVARO TATO
FOTO: www.madridteatro.net
 

Otros temas a destacar son el teatro dentro del teatro y el Amor, el cual, según Helena

  • es eje central. Es el amor en su diversas manifestaciones, la parte más oscura y la más luminosa, pero el obstáculo que se le opone es el de la clase social. Por lo tanto la obra se debate en una línea vertical y otra horizontal que se cruzan: un amor imposible, dilemas que se cruzan y una lucha de una manera muy especial por parte del personaje central femenino, que es Diana, para defender su espacio de libertad. Lo mismo podríamos decir de Teodoro y de todos los otros personajes. En cuanto habitan el espacio, empiezan a luchar por hacerse un sitio. Es una comedia divertida, amarga, emocionante y conmovedora, en la que hemos trabajado con muchísima pasión, intentando hacer algo muy personal, pero, afortunadamente nos llevó por el camino de lo laborioso, y nunca quisimos hacer un éxito, sino que vamos descubriendo palabra a palabra, el nivel poético que estaba debajo no sólo en la palabra, sino al universo al que aludía.                 

ÁLVARO TATO:
EL PERRO DEL HORTELANO,
UNA TORRE DE DIAMANTES

Álvaro Tato vuelve a la Compañía Nacional de Teatro Clásico a versionar otro clásico. La temporada anterior fue con El Alcalde de Zalamea. Forma parte de la compañía Ron Lalá y ha estrenado muchos espectáculos. Entre ellos En un lugar del Quijote y Cervantina, en coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

  • Tengo orgullo de este equipo. Ha sido una labor empezada con Marsillach y le debemos tres décadas de intenso trabajo de diferentes compañías, pero me parece que ha cristalizado en la compañía de Helena Pimenta un equipo irrepetible. El otro día vi un paso y a los diez minutos me olvidé de que tenía una responsabilidad sobre el texto. Me puse a reír, llorar, a lo que, creo, que provoca esta obra.       

Álvaro compara la obra a un torre de diamantes, usando las palabras de Lope:"torre de diamantes hacéis".

  • Es una torre de diamantes. Es una de las cimas de la comedia universal y no sólo de la española. Es patrimonio del ser humano la comedia como camino a la comprensión del amor,  al descubrimiento del deseo y, además, desde un lugar que es completamente contemporáneo, es puro Wilder. Me ha hecho pensar en Wilder y Lubistch todo el tiempo.  Cuando veo el trabajo que ha hecho todo el equipo, es como cuando vas a Londres y ves un equipo tan  bien conjuntado. Tan preciso como un reloj. No hay papel pequeño, ni secundario. Todos están en el mismo engranaje, para contar una historia que es muy difícil. Una partitura muy compleja que requiere una orquesta excelente. Estamos ante el descubrimiento del amor, de las verdades desde un lugar muy moderno y divertido, porque aquí el amor llega como cuando se entra en un avispero. Se lía parda. No es la historia sobre un personaje, sino de un colectivo arrollado por algo intangible como el amor y el deseo. Pimenta lo ha contado desde el sueño. Hemos avanzado el reloj y lo hemos llevado al siglo XVIII, en un acierto, creo. El acierto está en que el espectador va a ver un mundo rígido, el mundo en que se mueve físicamente, como es ese palacio. Al igual que irrumpe el romanticismo en el neoclásico, irrumpe el amor en nuestros corazones cuando no entendemos nada. Entonces vas viendo a través de los versos que el amor que siente la mujer en el poder, algo nada convencional,  que es la dama de un galán (Teodoro), el cual es un secretario y es un maquiavelo del amor. Va como calculando y, al mismo tiempo, despeinado.

EL SIGLO XVIII, TESTIGO DE ESTA HISTORIA

La razón de trasladar la acción al s. XVIII la precisa Helena Pimenta

  • Aunque se dice que es una obra muy producto de su época y de sus circunstancias sociopolíticas, en nuestra mirada es casi una mujer del siglo siguiente. También hay un tema central que es el amor obstaculizado por la clase social. Esto sigue hasta el veinte. A veces uno siente que tiene que hacer una pequeñita pedagogía con el espectador. Hay una parte de la sociedad que está más preocupada por la apariencia y por valores más rígidos que otra que tiene que trabajar. Dentro de una estilización, tenemos los personajes de las pelucas de la moda del s. XVIII y el  maquillaje con los hombres maquillados de blanco, que están señalando cierta decadencia y que marcan una cierta distancia de una clase social a otra. Eso nos ha ayudado. No era más que esto. Ayudaba a que el espectador pudiera explicarse mejor, desde el primer momento, que había un amor imposible. En el s. XVII era imposible. En todo caso, al revés quizás sí. Un hombre que podía tener un amante en un "caserío"- jocosamente Helena Pimenta cae en la cuenta que lo del caserío no pega mucho en Nápoles y corrige -bueno al lado del volcán. Fue un intento de clarificación, pero sobre todo esa obsesión por la moda que es bellísima, la del XVIII, y que separaba un poco más la estética de unos y otros, y se nota más. No hay otra razón. No es un intento de traslación para significar profundidades. Se intuye algo como el caso de Teodoro que es un hombre preocupado por las letras, por los estudios.

El vestuario Pedro Moreno lo fantasea sobre la base de la época.          

Joaquín Notario, que interpreta a Tristán, el criado de Teodoro, precisa que

  • más bien habría que hablar de épocas  en forma más global. De todos modos ya Lope lo apuntaba. La acción no te la pone en Sigüenza, sino en Nápoles. Es decir, fuera de esa corte de con el vestido cerrado hasta el cuello. Lo que me ha fascinado es descubrir el mundo de las ideas. La poética de Lope se puede convertir en el mundo del raciocinio y de fascinación de uno con el otro a la hora de razonar. Este traslado nos deja entrar en un mundo donde un hombre y una mujer también se fascinan por su mundo de razonamiento, y eso me encantó.     
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MARTA POVEDA / RAFA CASTEJÓN
FOTO: marcosGpunto

TRISTÁN, PURO WILDER

Este Tristán, Álvaro Tato lo define como maravilloso. Helena Pimenta y el propio Tato lo ha leído como

  • un cómico, un gracioso al uso del siglo de oro. Es un cómico que crea la realidad para salir del atolladero.  Es Wilder puro y en la misma obra "Nadie es perfecto". "No somos nobles, pero ¿nos queremos o qué?"

"Nadie es perfecto", es la frase final de la película Con faldas y a lo loco (Some Like it Hot) de Billy Wilder, cuando el chófer le propone Jerry (Jack Lemon), travestido de rubia, casarse. Al ver que ninguna dificultad le arredra, se quita la peluca y dice "¡Soy un  hombre!". La respuesta es "Nadie es perfecto".

  • Hay otro personaje fascinante que es Marcela (Natalia Huarte), que con uñas y dientes defiende su amor, pero todo el colectivo es el que está funcionando. Me muero con cada uno,  en cada detalle. El perro del Hortelano es la comedia pura, comedia desatada.            

La versión que ha realizado Álvaro en comandita con Helena Pimenta, pretende ser fiel a Lope, en lo que respecta a la comedia y al teatro como arte presente.

  • Nos hemos atrevido a añadir a los sublimes sonetos que atraviesan la trama otra pequeña muestra del eterno Lope sonetista; una licencia que encaja, creo, como un guante en cierto punto de la acción. Todos los cambios, injertos y supresiones pretenden salvar los obstáculos del paso del tiempo sobre el idioma, par que el espectador pueda comprender cada verso sin perder el aroma de la época  y disfrutar a fondo de este divertidísimo viaje al laberinto de nuestros propis deseos.

Álvaro destaca la calidad a la que ha llegado CNTC y la labor de Pimenta, no sólo como directora, sino por crear las coproducciones en las que

  • los que trabajamos en compañías privadas hay sinergias y campos comunes entre el arte público y privado. Otro valor es la fusión de edades. 

MARTA POVEDA: DIANA UN PEDAZO DE PERSONAJE
CON ESTE TEXTO INCREÍBLE

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MARTA POVEDA  
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RAFA CASTEJÓN  
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JOAQUÍN NOTARIO  

Marta Poveda encarna a la desconcertante  Diana, condesa de Belflor, que la describen como "mujer de carácter fuerte, segura de sí misma y totalitaria en el gobierno de su casa".  Marta la define como

  • un pedazo de personaje con este texto increíble. Quiero resaltar en el proceso de trabajo dos aspectos que hacen que el elenco esté tan engranado y que la interpretación sea tan vibrante. Trabajar mucho en el lado de la palabra y mucho en el lado emocional, el del impulso, permitiéndonos explotar como actores emocionales sin perder el hilo del virtuosismo de Lope.  Ello hace que las interpretaciones sean muy elocuentes y de una gran inteligencia, y, a la vez,  tremendamente impulsivas, porque estamos hablando de amor y de personajes que se están chequeando constantemente. Eso es lo que me fascina de mi personaje y creo que también sucede con los demás.  De mi personaje me gusta mucho el que en los momentos en que está sola, sobre todo, o en los que está con Anarda (Nuria Gallardo) se da, a sí misma, la oportunidad de hacerse un autochequeo y ver cómo está y qué siente. Al estar sola se permite el preguntarse ¿Cómo estoy? ¿Estoy turbada? ¿Estoy enfadada? ¿Estoy celosa? ¿Estoy cabreada?¿Estoy envidiosa?...Que una actriz  pueda trabajar un personaje que te cuente lo que le está pasando por dentro, en ese momento, es muy interesante, porque lo que viene después, al llegar otro personaje, tienes que intentar ocultar lo que te está pasando. A partir de ahí es un vendaval de presiones y de frustraciones juntas que acaban en Billy Wilder como ha mencionado Álvaro Tato.

LA HIPOCRESÍA ESTÁ TODO EL RATO PRESENTE

Marta hace hincapié en el modo de enfoque de la obra por parte de  Helena    

  • Quizá el tema principal es el amor, pero la hipocresía está todo el rato presente. Esto es lo que me ha llevado a que me parezca un texto muy trasladable al momento en que vivimos, en el que nadie se atreve o no nos dejan decir lo que sentimos de verdad en cualquier aspecto: político, emocional…En el mundo mío como actriz me pasa constantemente: como digas lo que sientes te la estás jugando un poco.  Aquí creo que se denuncia eso y se pone en bandeja. 

No es la primera vez que Marta, cuya formación proviene de la Escuela Cuarta Pared y Teatro de la Danza, ya intervino en la CNTC: Donde hay agravios no hay celos (Francisco de Rojas Zorrilla), La verdad sospechosa (CLIKEAR) (Juan Ruiz de Alarcón), La vidas es sueño (CLIKEAR) (Calderón de la Barca), con Helena Pimenta. Sus últimas interpretaciones han sido Los cuentos de la peste  (CLIKEAR) (Mario Vargas Llosa, teatro español), Pingüinas (CLIKEAR) (Fernando Arrabal, teatro español) y Los hermanos Karamazov (CLIKEAR) (F. Dostoievski), Centro Dramático Nacional). Ha tenido varias intervenciones en cine, así como en series de televisión. 

RAFAEL CASTEJÓN: TEODORO
NO HE CONOCIDO PADRE MÁS QUE
MI INGENIO, MIS LETRAS Y MI PLUMA

Rafael Castejón es el atribulado Teodoro, pícaro en el fondo, que trae de cabeza a Diana. Considera El perro del hortelano como

  • una comedia muy buena, muy loca, muy divertida, muy bien estructurada, con un desarrollo de los personajes muy buenos y a niveles de teatralidad fantásticos. También creo que es muy sensual y muy erótica. Lope la sitúa en Nápoles, que es ciudad prototípica del Renacimiento, del amor. Toma la obra está llena de doble sentido en el juego de palabras. Recuerdo que Lope era buen hortelano y regaba muchos huertos. Entonces esto está bastante presente en la obra.

En cuanto a su personaje de Teodoro

  • está muy identifica con el mito de Ícaro y de Faetón, con esa ambición de querer tocar el sol, y cada dos por tres lo estrellan o se estrella. Hay unos versos en el tercer acto que los describen muy bien:"Soy hijo de la tierra y no he conocido padre más que mi ingenio, mis letras y mi pluma" También Lope sabía de lo que hablaba. Él había sido secretario, eclesiástico de duques, de condes… El nombre de Teodoro significa don de Dios, regalo, dádiva. Entonces, yo, también, me siento agradecido a Helena por este regalo que me ha hecho con este personaje. También muy agradecido a toda la compañía por este trabajo y viaje que hemos hecho juntos. Es un regalo compartir escenario con ellos.  Espero que el público se lo pase tan bien como nosotros. Hay muchísimas entradas vendidas y hemos sobrepasado al año pasado. Estamos alucinados.

Rafa Castejón, formado en la escuela de Juan Carlos Corazza y en cursos complementarios, posee un amplio "curriculum" teatral repartida en teatro de prosa y zarzuelas, lo cual no es extraño pues procede de la saga lírica Pepa Rosado y Rafael Castejón, y es hermano del cantante, actor y director Jesús Castejón y de Nuria Castejón, coreógrafa de múltiples espectáculos y, en concreto, en esta versión de El perro del hortelano.  En la CNTC ha trabajado en Donde hay agravios no hay celos (Francisco de Rojas Zorrilla), La verdad sospechosa (Juan Ruiz de Alarcón), La vidas es sueño (Calderón de la Barca), con Helena Pimenta              

JOAQUÍN NOTARIO: TRISTÁN
UN TRANSFORMADOR DE LA REALIDAD

Joaquín Notario no es nuevo en esto de El perro, pues ya lo interpretó en la versión de Eduardo Vasco en la CNTC, allá por el 2011. Interpretaba, como ahora, a Tristán. Cuando Helena Pimenta le propuso intervenir

  • me sorprendió, para bien, el enfoque que Helena quería darle a mi personaje Tristán: un transformador de la realidad hasta convertirse en un pequeño demiurgo y se queda sorprendido de lo que ha conseguido, únicamente por su gran entrega y sentido de la fidelidad, y lealtad hacia su amo, en un país donde el amor era algo habitual, aunque las normas eran estrictas y rígidas, pero se cambiaban de novio y de novia como se cambia uno de traje o de ropa interior todos los días. Aparece un personaje que parece va a ser el pícaro, el enredador. Al contrario, enreda a pesar suyo, para que alguien a quien quiere consigue quesea feliz. Independientemente de su propia opinión y criterio, se mete en camisas de once varas y en batallas que son mucho más grandes de lo que él puede abarcar, para que ese ser, al que tanto quiere, se encuentre a gusto, sin cuestionarla prácticamente nunca, aunque siempre le está dando caña.

Joaquín subraya del montaje algo que califica de  "muy especial y genuino".

  • Está hecho, dirigido y concebido desde un punto de vista femenino. Es como cuando en el cine colocas la cámara en un sitio o en otro. El relato es distinto. Aquí podemos encontrar cosas muy sutiles que nos van llevando a topar con unos personajes que se encuentran o de otra manera, siendo Álvaro Tato muy cuidadoso con el texto. Esta postura elegida por Helena de contar desde la mujer una vivencia como es El perro del hortelano, ha dado un fruto muy, muy interesante, para mí. También ha dispuesto de un elenco muy entregado. Siempre hablamos de compañeros, pero aquí nos hemos tirado todos a la piscina, y tano, que casi me rompen una vértebra, pero, desde el primer día de ensayos, la Compañía se lanzó a por lo que fuera. No sabíamos a dónde íbamos a llegar con ello y nos dio igual. Fuimos de cabeza a conseguir la meta, del que el público saldrá bastante satisfecho.
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  NATALIA HUARTE / RAFA CASTEJÓN / JOAQUÍN NOTARIO
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  RAFA CASTEJÓN / NATALIA HUARTE
FOTOS: marcosGpunto

Joaquín Notario es ya un habitual en la CNTC, con muchos títulos. Formado en el laboratorio de William Layton, fue Premio Max como mejor actor de reparto en 2016. Sus trabajos en otras compañías campean por títulos de autores importantes y su aparición en cine y televisión es frecuente.

A propósito de este punto de vista femenino mencionado por Joaquín Notario, Helena añade:

  • Quiero subrayar esta idea que está en el eje de todo: habitualmente el personaje de Diana ,en los ensayos críticos, esta analizada negativamente, en incluso el término El perro del hortelano puede ser casi peyorativo, que "ni come, ni deja comer". Analizándolo hemos llegado a la conclusión de que se trataba del drama que podía vivir una mujer en el poder, que gobierna el condado de Belflor, y para que todo el mundo está esperando un marido. Ese condado va a fracasar sino hay un hombre detrás. Esa mujer está presionada para casarse con gente que no le interesa, y, sin embargo, si no existe ese hombre una hacienda gigantesca ,en un momento en que Nápoles pertenece a España, es un fracaso de ella. En un momento los propios criados dicen: "Está loca", "A ésta le dan venadas", "A ésta no hay quien la aguante"... Eso ha hecho que la  crítica, en general, haya caminado por ahí: una mujer histérica, y, seguro, que porque no ha encontrado la cama adecuada…He leído las cosas más insospechadas. Resulta que, como mujer de hoy, lees este personaje y te  das cuenta que su drama es el dilema entre el dolor y el papel que le toca jugar: el honor. Su papel está impuesto por la sociedad patriarcal y dominante que ha decidido que ella será una mujer de su casa. Que está incapacita y los gritos que da es porque está zumbada. Es manipuladora, pero manipuladores en el amor y en determinadas circunstancias, lo somos todos. Ella no deja de ser una mujer en un dilema enorme: el honor, que es el papel asignado por la sociedad, y el amor, su naturaleza que le lleva a preferir amar libremente y elegir su amor y tomar su decisión de vida. Eso, como decía Joaquín, ha sido el punto de partida, pero no es una concesión, sino una reflexión actual sobre lo que significa una mujer. Si aspiramos a la igualdad de verdad, hay que preguntarse qué le pasa a una mujer que ejerce el poder. ¿A cuántas cosas tiene que renunciar?  ¿Cuántas ofensas tiene que recibir por si se viste así o no? Si ha engordado… La apariencia es la que manda. Es una formulación muy cariñosa, pero por muy seria hecha por todos nosotros, buscando la complicidad del género masculino a nuestro lado. La pelea es de todos. Sería imposible el que pusiéramos a una señora que por ser condesa, es boba. Era una lectura necesaria. En la Universidad Roma Tres (Universitá degli Studi di Roma), Fausto Antonucci(médico psiquiatra romano) con su equipo había iniciado este camino  de investigación. Nosotros nos interesamos y hemos ido por este camino que nos ha llevado a otro lugar sin cambiar una coma. ¡Benditos textos que nos permiten arrojar una mirada actual, y con la que nos sentimos referenciados e implicados.

MOVIMIENTOS Y SENTIMIENTOS CONJUNTADOS                  

La versión escénica juga con abundantes movimientos de los personajes que pretenden comunicarnos, al mismo tiempo sus emociones. En este tráfico circulatorio tiene mucho que ver la coreógrafa Nuria Castejón, con la que Helena ya ha trabajado en unos 8 montajes. Con el fin de unir movimiento y emoción

  • Nuria está siempre al lado, desde antes que se inicie el proceso. Ella sabe que es coreógrafa, pero también motivadora del movimiento. Yo sé que está ahí, que lee más allá de la palabra y el impulso más pequeñito que hace el actor. Trabajamos juntas, como antes y después en la etapa posterior trabajamos con Juan en la luz. Todos los lenguajes están puestos al servicio de la idea central, que aparece al principio y, después, vamos desarrollando todos juntos. Hay un entrenamiento físico diario que consiste en todo lo que es el aparato fonador, todo el sistema de relajación, concentración y articulación. Luego un trabajo de significación y codificación de ese verso. Después un trabajo físico no sólo atlético, sino poético. Es decir, todo el mundo tiene que poder explorar en su cuerpo cómo caen esos textos, que no nos pertenecen en nuestro mundo cotidiano, y van entrando y expresándose, en un espacio limitado, individualmente y en conjunto. Así pues no hay coreografías puras y, siempre, hay un movimiento valorado, analizado en conjunto. A veces el movimiento es sonoro y ahí entra Nacho García(responsable de la música). Interesa el propio espacio, que es el cuadro donde vamos a pintar con colores y formas. Ahí es importante el trabajo de vestuario. En todos elementos hay que cuidar que no sea excesivo, cuando hay que poner el foco en otro lado. Todos los lenguajes son leídos ahí, pero el trabajo del cuerpo se puede expresar en una coreografía o en el movimiento físico o un actor que pasa de la zona de arriba al suelo. Se sigue expresando.

AMOR, UN NUEVO PERSONAJE

A este respecto se ha incorporado un nuevo personaje: Amor.

  • No está explícitamente en la obra de Lope, pero sí aludido constantemente:"¿Qué me quieres, amor?" Nos pareció que era muy importante que estuviera presente, y lo personifica Alberto Ferrero con un trabajo de cuerpo excepcional. Digamos qu el trabajo de cuerpo de todos es un trabajo de escucha común, de consciencia del cuerpo y cuando tiene que mostrar habilidades las hace, en conjunto o individualmente. En general es un trabajo que tiene una estilización como la propia palabra, diferente a lo que hacemos en la vida diaria andando. De repente ves cuerpos muy bien situados no formales, que hacen un buen trabajo orgánico,  y que están asociados con el trabajo de cabeza y de la palabra. Esto lo hacemos juntas Nuria y yo. Luego llega Juan y dice este ambiente es así" "¿Por qué lo sabes?" "Porque lo había visto antes" Ya llevamos unos cuantos años y eso se nota. Conjuntar movimiento y emoción no es solo una habilidad y entrenamiento, sino una construcción poética. Hasta los silencios físicos y corporales en una estructura escenográfica que es muy limpia. Muy grandilocuente en cuanto a la elevación, pero luego muy sencilla.
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FOTO: www.madridteatro.net

NO ES SÓLO IMAGINAR MUNDOS MEJORES.
ES IMAGINAR EL NUESTRO MEJOR

Helena recuerda que

  • venimos de una tragedia, El alcalde de Zalamea, y hay que preparar el alma para una comedia. Es diferente. Hay que abrir mucho el espíritu y no perder la búsqueda de la ingenuidad, de la inocencia frene al hecho teatral. El alcalde de Zalamea. como otros trabajos hechos en el clásico, ha sido muy exitoso. Eso es algo muy dulce, pero te puede llevar a ser muy rígido, obsesionado por acertar o porque te van a dar por todos los sitios. Es algo que te hace perder la imaginación. Esta obra busca esa inocencia, otra vez, y reivindica la imaginación que lleva a cabo Tristán, Lope y que llevamos a cabo todos. No es sólo imaginar mundos mejores. Es imaginar el nuestro mejor. Es ser capaces de ponerse en el lugar del otro. Es la empatía. Cuando no somos capaces de ponernos en el lugar del otro, le juzgamos constantemente y se convierte en nuestro enemigo. Cuando  somos capaces de ponernos en el lugar del otro no nos da vergüenza decir lo que pensamos, lo que sentimos, y, a veces, son fragilidades. Así empezó la construcción de este espectáculo, con el deseo de recuperar siempre la inocencia, y no inclinarnos la vanidad, y de sentirnos orgullosos por toda la gente que nos está acompañando en este periplo.

 

Más información
     El perro del hortelano. Lope-Pimenta
 
    El perro del hortelano. Lope-Crítica

José Ramón Díaz Sande
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Última actualización el Miércoles, 26 de Octubre de 2016 22:20