La del Soto del Parral. T. Zarzuela. 2010. Entrevista. Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Miércoles, 10 de Noviembre de 2010 12:24

LA DEL SOTO DEL PARRAL
LA TORMENTA INTERIOR
PROYECTADA AL EXTERIOR

Se abre la temporada lírica del Teatro de la Zarzuela con La del Soto del Parral, título frecuente en el repertorio y en la discografía.  Estrenada en el Teatro La Latina de Madrid el 26 de octubre de 1927, es obra que entrelaza una partitura lírica de alto nivel con fragmentos que adquirieron gran popularidad como la Ronda de enamorados: ¿Dónde estarán nuestros mozos?

 FOTO: JESÚS ALCÁNTARA

Luis Olmos califica el levantar el telón con este título como…

  • … una propuesta muy refrescante musicalmente. Es un título muy atractivo y además con una proposición muy clara: Se ve lo que pasa por ahí. He visto los ensayos y progresivamente ha ido mejorando. Todos los intérpretes defienden sus personajes. Desde el punto de vista del canto, la música e interpretación es difícil.  Mis felicitaciones a todos y mi acogida a Rubén Gimeno que es la primera vez  que dirige en el Teatro de la Zarzuela.
 
 RUBÉN GIMENO

Rubén Gimeno inició sus estudios de dirección con James Ross y se graduó en la Universidad de Maryland. Ha colaborado con diversas sinfónicas, tanto nacionales como extranjeras.  Desde la temporada 2009-10, es director titular de la Orquesta del Vallés. Marina, La Gran Vía y Agua, azucarillos y aguardiente en el Teatro Campoamor de Oviedo, y Cádiz. Ha grabado con la Sinfónica de Euskadi para Claves, dentro de su serie de compositores vascos. Entre sus compromisos, destaca su presentación en la temporada de la Orquesta Nacional de España, junto a la afamada violinista Midori y el Coro Nacional de España.

  • La del Soto del Parral es una obra exigente – confirma Rubén Gimeno -, y de una gran profundidad musical y de un gran lirismo. Muestra una gran colaboración y entendimiento de los compositores Soutullo y Vert. No es nada sencilla para las voces. También no es fácil la parte interpretativa y la directora Amelia Ochandiano se ha entregado al cien por cien.

 

Amelia Ochandiano (Madrid),  con, ya, bastantes títulos de teatro como directora, su formación comenzó con la danza contemporánea (Graciella

AMELIA OCHANDIANO

Amelia Ochandiano (Madrid),  con, ya, bastantes títulos de teatro como directora, comenzó su formación con la danza contemporánea (Graciella Lucciani), danza clásica (Carmen Roche) e interpretación (Antonio Llopis y Luis Olmos). Con tales bases en 1982  formó parte de la Compañía Teatro de la Danza de Madrid, de la cual es ahora directora artística. En este mismo teatro ya ha dirigido dos títulos: Las Bribonas y La Revoltosa. Ahora llega con la La del Soto del Parral, pero este 2011 le espera: Mi mapa de Mardrid de Margarita Sánchez (Centro Dramático Nacional, enero de 2011) y Casa de muñecas de Ibsen (Teatro Fernán Gómez, abril de 2011).

  • Es un proyecto maravilloso. Es una suerte, sobre todo cuando ves toda la orquesta y el coro. Llevo un año preparándolo y esto que es complicado de hacer, ves que cada ficha -  coro, orquesta y cantantes – van aportando algo más al proyecto inicial. Es una partitura sin fin por los matices que tiene. Tras escucharla quise hacer con este montaje un canto a la naturaleza, pues habla del viento, la lluvia, la tempestad...

Las alusiones  a las que se refiere Amelia se van entretejiendo en las coplas que canta el coro:

Los campos florecen

al gozar al fin

las caricias del sol

del mes de abril.

En la cumbre nace el agua

y en el llano está la flor,

y en los ojos de mi niña

refulgen ardientes los rayos del sol.

Entre espigas y amapolas,

me dijiste tu querer,

y entre nieves y ventiscas

dijiste te quiero,

pensando en ti me muero

y no te olvidaré.

Otra de las dimensiones del texto que Amelia destaca es la construcción de los personajes.

FOTO: JESÚS ALCÁNTARA
  • Son personajes nobles y apasionados y muy pegados a la tierra, sobre todo los protagonistas: duros, muy apasionados, llenos de emoción y tensión.

 

 

La historia posee algo de tremendismo. En la casa de labranza – el Soto - de Aurora casada con el honrado Germán, se oculta un secreto o una sospecha que a inquietar a todo el que se asomo al Soto. La obra se ha calificado de drama rural y se encuentra en el sendero de La Dolores (1892) de Josep Feliú i Codina,  Terra Baixa (1897) de Ángel Guimerá, Señora Ama (1908) y La Malquerida (1913) de Jacinto   Benavente etc. 

 

 

  • Tal tensión –prosigue Ameliano impide el divertimento popular en la pareja cómica o en los aldeanos. Germán calla por principio, algo muy castellano, sigue la línea de los personajes honestos y castellanos. Muestran su pasión con parquedad de palabras, aunque saben decir cosas bonitas a las mujeres. Lo que sucede es que dicen de un modo concentrado.

Este sentido de autenticidad ya lo adujeron los autores de la música y el libreto al dedicarlo a “Segovia, recia tierra castellana, en cuya tradición, hidalguía y pintorescas costumbres hallaron ambiente”.

Aurora, esa esposa agobiada por la sospecha la interpretan María Rodríguez (Valladolid) y Ana Ibarra (Valencia).

 

 
 ANA IBARRA
 
CARLOS BERGASA
  • Soy la gran sufridora – confirma Ana Ibarra, con cierto sentido del humor – Está enamorada hasta las trancas de Germán y sufre pues no quiere revelar sus sospecha, ante el mutismo de Germán. Me he metido en el papel y he sufrido, pues al estar enamorada las dudas son más insoportables. Es la que más angustia tiene.  Germán también, pero no tanto.

 

 

  • Yo sufro mucho  pero dentro y fuera del escenario – protesta, con cierta comicidad, el barítono Carlos Bergasa (Madrid) que interpreta a Germán, personaje que alterna con Juan Jesús Rodríguez (Cartaya, Huelva) y César San Martín (Madrid) -. Hemos trabajado el personaje dialogando mucho diálogo con Amelia. No es fácil porque te encuentras con las barreras que se crean entre el cantante y el personaje. Hemos trabajado muy bien tanto con Amelia como con Rubén, que, aparte de ser amigo personal, la colaboración ha sido fácil, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una partitura muy dura. Yo diría que a nivel musical esta zarzuela supone un de los momentos cumbres de la Zarzuela.

De la partitura de Soutullo y Vert se ha resaltado su intensidad dramática que la emparentan con el verismo operístico en la lírica española que produjo títulos como La Dolores (1895) de Bretón; Curro Vargas (1898), La cara de Dios (1899), La Cortijera (1910) de Ruperto Chapí; La Tempranica (1900) de Giménez;  La vida breve (1905 -1913) de Manuel de Falla; Colomba (1910) de Amadeo Vives; Las golondrinas (1914) de Usandizaga… El verismo se había cultivado en Italia y el comienzo de esta zarzuela se ha relacionado con el de Cavallería rusticana de Mascagni.

MARÍA RODRÍGUEZ (AURORA)
FOTO: JESÚ ALCÁNTARA
  • He cantado varias veces Cavalleria rusticana y La del soto del Parral está muy cercana: aparece, también,  el coro y las campanas. Lo que sucede es que allí es un “sálvese quien pueda” pues a nivel de tesitura vocal va todo seguido y en cambio en esta zarzuela existen las pausas musicales, los números cómicos que te permiten descansar- precisa la soprano Ana Ibarra (Aurora).

 

 

  • Es el talento de las zarzuelas que oxigenan el ambiente dramático y musical con los números cómicos – insiste el barítono Carlos Bergasa (Germán).

Carlos Bergasa, madrileño, es barítono habitual en el Liceo de Barcelona y no en el Teatro Real de Madrid.

  • En efecto canto más en el Liceo que en el Real, pero, bueno, ya se verá.

A pesar de que se mueve en el mundo de la ópera, ha interpretado bastantes títulos de zarzuela, sobre todo las de más envergadura. Su última parición en le Teatro de la Zarzuela ha sido ¡Una noche de zarzuela…! 

ALEJANDRO ROY

El tenor Alejandro Roy interpreta a Miguel, una especie de Otelo azuzado por un Yago que, aquí, se encarga del romancero tío Prudencio (Luis Varela):

  • AntonioAntonio Gandía el otro Miguel con el que alterna su papel – y yo también sufrimos, pero la ventaja es que acaba bien. Es muy de verdad. No tenemos que cantar solamente nuestras escenas, sino que hay que partir muy desde dentro y con autenticidad. Tenemos que exigirnos más. No basta la pura técnica, sino que tenemos que entregarnos. El que nos hay dirigido Amalia estuvo bien porque nos dio el sentido de la obra y los personajes. La dirección musical de Rubén nos ha proporcionado una pluralidad, dentro de la partitura, para poder expresarnos.
LA DEL SOTO DEL PARRAL (1999/2000)
FOTO: JESÚS ALCÁNTARA

En 1999 se reponía una versión de La del Soto del Parral en el Teatro de la Zarzuela. Todo iba hasta que, de pronto, Miguel se lanza con una Romanza: “Fuerza que me vence, en lucha traidora…”  Entre los entendidos del público hubo un ronroneo. Aquello no era de allí, sino de otra zarzuela de El último romántico - Teatro Apolo 9 de marzo de 1928 -, Bella enamorada, también de Soutullo y Vert. Y para más “inri” muy conocida y archicantada por los grandes tenores en conciertos y galas. No obstante, la mencionada romanza originalmente estuvo compuesta para La del Soto del Parral – Teatro La Latina – 26 de octubre de 1927 -, y no se utilizó. Las razones nos las descubre Alejandro Roy:

  • La romanza se suprimió porque el barítono Emilio Sagi Barba no quería que el tenor tuviera más intervenciones musicales que él, lo cual llevaría consigo hablar más del tenor que del barítono. Quedó descartada y los compositores la aprovecharon para la Bella enamorada de El último romántico, un año después, con otra letra.
  • Lo que es notable – añade Rubén -, es cómo sobre la misma melodía, la letra cambia el espíritu, que en una y otra es tan diferente. El público que conoce las dos zarzuelas podrá notar la diferencia.  
  • Lo que les une, y de ahí que sirva, es el tono melancólica de la música advierte Alejandro Roy.
  •  Y por lo visto tenía razón, porque ahora mismo se está hablando más del tenor que del barítono. No iba desencaminado -se queja humorísticamente el barítono Carlos Bergasa. 

 

EL SUFRIMIENTO ALIVIADO POR LOS NÚMEROS CÓMICOS

 

AURORA FRÍAS (CATALINA)
´FOTO: JESÚS ALCÁNTARA

De esta sucesión tremendista del drama que viven los protagonistas, se descansa con la intervención de los números cómicos, esquema reiterativo desde el siglo de oro en el Teatro español y en los libretos de zarzuela, herederos de aquel esquema. En la clasificación de voces, una tradicional es la tenor y tiple cómica. Didier Otaola encarna al “cansado de por vida” Damián  y novio de Catalina (Aurora Frías). Desde que en el 2002, en los Veranos de la Villa de Madrid,  debutó con Serafín el pinturero, ha interpretado más de treinta zarzuelas y comedias musicales.

DIDIER OTALA /AURORA FRÍAS
FOTO: JESÚS ALCÁNTARA

  • El lado cómico está bien integrado dentro del drama, pues es un libreto que está muy bien escrito. El lado cómico está presente en toda la obra. Estoy muy agradecido a Amalia y a Rubén, porque han conseguido que todos formemos una auténtico equipo.

 

 

Entre los números cómicos está la famosa Consulta de las desasosegadas mozas del pueblo, atacadas por el mal de amores, al curandero. Ya en la versión de 1999 le buscaron un modo nuevo al interpretarla en clave onírica del curandero. Para Amelia

  • …este número se me atragantó y no le encontraba le modo de abordarlo. Estaba atacada, por fin hemos hecho una cosa muy divertida. La hemos tratado con una coreografía desde el principio hasta le final. La despedida es muy divertida. Sin que haya recurrido al onirismo como en la versión de 1999, sí con el movimiento se refleja el inconsciente y por lo tanto se apunta una segunda intención: todas están gozosas.

PEDRO MORENO: AGITANTO TINTES EN LA REDOMA

Con esto de la crisis, el Teatro de la Zarzuela, gracias al figurinista Pedro Moreno se inventó un modo de ahorrar: aprovechar trajes de otros montajes, repintándolos. Así lo hizo en Los diamantes de la Corona y sorprendieron agradablemente. Ahora  se nos vuelven a informar que Pedro ha vuelto a las mismas andadas.

  • Se pensó recuperar el vestuario de 1999, pero no encajaba en la estética que nos habíamos propuesto. El mismo Pedro Moreno veía difícil adaptar  aquel vestuario a esta propuesta. Así que decidió coger otro vestuario, reciclarlo y pintarlo. Pienso que está bien. Es una ropa sencilla, de algodón y, en los colores, muy pegada a la tierra. Quería que no se viera que están vestidas. Creo que lo hemos conseguido. Yo estoy muy contenta - declara Amelia.
TRADICIÓN                                  1999/2000                                                           2010

 


En esto de los vestuarios de zarzuela rurales, como es la que nos ocupa, ha habido criterios diversos. El más tradicional es el recurrir a los trajes folklóricos de las regiones. Era un modo de ilustrar la tradición local. Lo que sucedía es que se recurría al traje de fiesta y todos ellos clónicos. Desde luego, no se pretendía un realismo o naturalismo. En la evolución de las representaciones el criterio tradicional  ha ido perdiendo fuerza y se ha buscado o un cierto realismo o bien una fantasía, sujeta a la estética de toda la obra.

 

LA DEL SOTO: EL FINAL DE UN PERIPLO

 

Ignacio Jasso Haro a partir de la documentación, en buena parte ofrecida por Nieves Fernández de Sevilla – nieta del libretista Luis Fernández de Sevilla – nos desvela el itinerario de La del Soto del Parral. Un itinerario que, en parte, se conocía, pero que se intensificó como motivo de la versión de 1999/2000.

 

La Canción de los Batanes (1925)

 

El 20 de junio de 1925 se levantaba el telón en el Teatro Olympia de Barcelona para una zarzuela en tres actos: La canción de los batanes, de los mismos dramaturgos y compositores de La del Soto del Parral. No gustó y se aconsejaba una revisión. Se le acusaba de lentitud.

El 8 de octubre de 1925 en el Teatro Apolo de Valencia se estrena El ama del batán, nuevo título para La canción de los batanes, centrando en el título el protagonismo del personaje femenino, que después aparecería en el “La” de la del Soto del parral. Las críticas de la época desvelan que es la obra de Barcelona reformada. Se elogian las mejoras aunque se llega a estimar que otro cambio más la dejaría definitivamente lista.

El Ama del Batán (1926)

 

Después de rumorearse sobre la posible llegada de El ama del batán a

Madrid a comienzos del curso teatral 1926-27, los autores parecen dejar la obra en el olvido, pues se dedican a escribir otras piezas.

La del soto del Parral (1927)

 


EMILIO SAGI BARBA
SÉLICA PÉRZ CARPIO

No debe ser hasta bien entrado el año 1927 cuando se retome el proyecto reformándolo en lo que hoy es La del Soto del Parral. Como tal fue ya propuesta al empresario Vicente Patuel quien se mostró entusiasmado al poco de comenzar la lectura de la obra y decidió montarla en el Teatro de La Latina con la compañía que dirigía Eugenio Casals. En el apoteósico estreno participó Emilio Sagi Barba que de esta forma era recuperado para el proyecto tras el incidente en el Olympia barcelonés.


La demanda de público forzó al empresario a multiplicar el número de funciones representando simultáneamente la pieza en el Teatro de Apolo (que también gestionaba él), en donde se presentó la noche del 15 de diciembre del propio 1927 con Selica Pérez Carpio encabezando el

En todo este itinerario fue cambiando la anécdota, arreglados los números musicales y otros desechados. Por el momento no se conoce el libreto de la canción de los batanes, sí en cambio, varios ejemplares mecanografiados, con ligeras variantes, de El ama del batán. La anécdota varía, no así la relación entre los personajes.

 

En ausencia del libro de La canción de los batanes y a tenor de los comentarios de la prensa valenciana y barcelonesa antes aludidos, parece plausible que el cambio producido al transformarlo en El ama del batán se limitara a una mera limpieza del texto y quizá a la reescritura de algunos diálogos para agilizar el conjunto. Del libro de El ama del batán existen, sin embargo, varios ejemplares mecanografiados con ligeras variantes entre ellos. La comparación de su texto con el de La del Soto del Parral nos hace convenir con Lagos Gismero en que se cambia la anécdota pero se conservan las relaciones entre los personajes.

reparto. Tras un mes de coexistencia en ambos coliseos Casals y Sagi Barba se llevarán la pieza de La Latina al Teatro Fuencarral, no sin antes hacer una breve y emotiva visita a la ciudad de Segovia.

 

Martina, el ama del batán, se convierte en Aurora, el ama de «El Soto», para seguir siendo el centro de gravedad del drama. Andrés, el tenor, pretende en silencio a Aurora, y no duda para lograr sus favores en delatar a Román, su mejor amigo y marido de ésta, a quien cree culpable de un crimen; ese papel que chirrió a la crítica se transforma en el mucho más creíble de Miguel, que está celoso de Germán porque éste no puede explicarle el motivo de su silencio ante su noviazgo con Angelita …”.

…Un último cambio relevante tiene por protagonista a la tía Blasa, Deus ex machina que carga con las culpas del crimen atribuido a Román, transformada ahora en «el tío romancero», un personaje maledicente que a pesar de representar la cizaña, mediante una ingeniosa vuelta de tuerca de los autores del texto, resuelve con sus líos el entuerto. Un texto optimizado, en suma, donde la subtrama cómica también sufre profundos cambios que proporcionan más fluidez al conjunto.

 

 

En relación a la música, ya González Lapuente planteó unas hipótesis de transformación de unos números en otros a partir del descubrimiento de tachones y correcciones en la numeración o en los nombres de los personajes de algunas hojas de la partitura orquestal autógrafa de La del Soto del Parral (que habrían sido desgajadas de la partitura de La canción de los batanes / El ama del batán).

Para más información sobre las revisiones textuales y musicales nos remitimos al artículo del mencionado  Ignacio Jassa Haro, incluido en el programa de mano, el cual se puede descargar  de la pagina web del teatro de la Zarzuela: www.teatrodelazarzuela.mcu.es

 


José Ramón Díaz Sande
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Última actualización el Martes, 17 de Noviembre de 2015 18:19